Cuando los ánimos están un poco más calmados, todos los protagonistas del incidente han hablado, se han puesto las cartas sobre la mesa y ya a casi nadie le interesa el asunto, ha llegado el momento de pensar, reflexionar y digerir lo acontecido con el Sindicato de trabajadores andaluces (SAT) y Mercadooona, Mercadona.
Antes de nada, hay que tener en cuenta que la empresa de la música pegadiza no es tan buena como parece. En serio. De verdad. No estoy bromeando. Comento este pequeño detalle porque desde hace un tiempo se viene diciendo que la cadena de supermercados trata muy bien a sus empleados, es ecologista, barata, con buena calidad y se ha glorificado en muchas ocasiones de manera indebida.
Lo que me llamó la atención cuando se escribieron los primeros comentarios sobre el robo, era cómo la gente se echaba las manos a la cabeza mientras exclamaba: “¡Joder! ¡Están robando! ¡Es ilegal!”
Para saber que en España robar algo es ilegal, hay que ser, como mínimo, licenciado (aunque algunas carreras no cuentan).
Otra perla que se encontraba por la red: “¡Qué idiotas son! ¡Esa no es la solución! ¡Ni siquiera podrán mantener a 5 familias con lo que quitaron! ¿Acaso pretenden que la solución esté en que todos robemos?”
Para saber que la solución no pasa por no pagar lo que se coge, y que su acción no calmará el hambre en el mundo hay que tener, ademas de la carrera, un par de másters (aquí también depende la licenciatura y de los másters, por supuesto).
Entonces… ¿qué es lo que pretendían con esta acción?
Tras días de intensa documentación he llegado a la conclusión de que la respuesta está en la publicidad. No solo para el propio sindicado y Sánchez Gordillo (que dudo que ir a la cárcel o una buena multa le resulte muy placentero), pero sí para crear un debate social bastante importante. ¿Es justo que alguien que se ha llevado una serie de alimentos de marca blanca de primera necesidad para donarlos vaya a la cárcel, cuando tenemos cientos de ladrones que se han llevado millones de euros y siguen impunes? ¿Por qué se le ha linchado y dado tanto bombo en los medios de comunicación a esta acción y no al resto de delitos infinitamente más graves?
Por otra parte, se han replanteado nuevas preguntas que parecían casi olvidadas: hay mucha gente que se está muriendo de hambre y no tienen absolutamente nada, ¿eso no debería de ser también ilegal? ¿por qué la legalidad solamente se le aplican a los más pobres y no a los grandes ladrones?
Este movimiento, independientemente de que haya sido realizado de mejor o peor manera, te guste o no, ha conseguido el objetivo de llegar a todo el mundo y dar un duro golpe en la mesa ante todas las injusticias que se están viviendo.
¡Pero cuidado! ¡Es ilegal!
¡I-LE-GAL!



